Saber dónde comer en Agadir marca la diferencia entre una estancia estándar en un complejo turístico y una verdadera experiencia marroquí. La regla de oro es sencilla: cuanto más se aleje de la arena, más bajan los precios y más gana en autenticidad la cocina. Pero cada barrio tiene su encanto, ya busque una cena romántica al atardecer o un almuerzo rápido por unos pocos dirhams.
El puerto pesquero (Lo auténtico)
Agadir alberga el mayor puerto pesquero de sardinas del mundo. Justo al lado de la entrada al puerto, encontrará una fila de pequeños puestos numerados. Es un lugar ruidoso, lleno de humo y donde pueden ser un poco insistentes, pero es aquí donde se come el pescado más fresco de la ciudad.
Cómo funciona: señale la dorada, el calamar, las gambas o el lenguado en el expositor de hielo. Pregunte el precio, siéntese en una mesa cubierta de papel y espere a que le sirvan el marisco a la parrilla con una ensalada marroquí, pan tierno y patatas fritas. Es la experiencia local por excelencia, perfecta para el almuerzo.
El puerto deportivo (La Marina: chic y con vistas)
En el extremo norte de la playa, la Marina es el barrio de lujo de Agadir. Allí amarran los yates, la arquitectura está cuidada y los restaurantes se alinean frente al agua. Es el lugar perfecto para una cena elegante o para comer sushi y marisco refinado.
Los precios aquí son similares a los de Europa. Encontrará excelentes restaurantes de pescado como Pure Passion, elegantes cafés para desayunar y establecimientos que sirven alcohol (cervezas locales y vinos marroquíes) en la terraza. Ideal al atardecer.
El centro de la ciudad y Talborjt (Local y barato)
Si busca la verdadera cocina marroquí de todos los días (tajines, cuscús, harira, pastela), escape del paseo marítimo y diríjase al barrio de Talborjt o al Nuevo Talborjt, a 15 minutos a pie de la playa.
Alrededor de la plaza Lahcen Tamri, un sinfín de pequeños restaurantes sirven abundantes platos por una fracción del precio de la zona turística. Un tajín de pollo al limón o de ternera con ciruelas pasas le costará unos 50 MAD (5 €). Es sencillo, delicioso, frecuentado por los lugareños, y no se sirve alcohol. Una visita obligada para los que viajan con poco presupuesto.
El paseo marítimo (Turístico y práctico)
El paseo pavimentado que bordea la playa a lo largo de varios kilómetros está repleto de restaurantes, pizzerías, heladerías y pubs. Es práctico, seguro y muy animado por la noche.
Sirven de todo: cocina internacional, pizzas, tapas y platos marroquíes estandarizados. Muchos establecimientos ofrecen alcohol y música en directo por la noche. Aunque la calidad gastronómica no siempre sea excepcional, su ubicación frente al mar lo compensa con creces. Lea los menús expuestos en el exterior, ya que los precios varían enormemente de un establecimiento a otro.
Platos marroquíes que debe probar
- Tajín de pescado: Especialidad de la región de Souss, a menudo preparado con congrio, tomates, pimientos y marinada "chermoula".
- Pastela (Pastilla): Un hojaldre agridulce, tradicionalmente relleno de pichón (o pollo) y almendras, espolvoreado con azúcar glas y canela. También hay una excelente variante de marisco.
- Cuscús de los viernes: El plato nacional por excelencia, que se come tradicionalmente el viernes a mediodía. Es mejor pedirlo ese día para disfrutar de una frescura óptima.
- Amlou: La "crema para untar" bereber, que se sirve en el desayuno. Una mezcla de aceite de argán tostado, almendras trituradas y miel. Delicioso sobre pan caliente.
