Agadir no tiene una medina antigua (el terremoto de 1960 se encargó de ello), así que es en el Souk El Had donde se desarrolla la verdadera vida de la ciudad, sin puestas en escena. Es uno de los mayores mercados urbanos de Marruecos: un recinto cerrado de unas 13 hectáreas repleto de miles de puestos, organizado en secciones y al que se accede por puertas numeradas. No es un bazar para turistas maquillado para la foto; es aquí donde los habitantes de Agadir compran realmente sus verduras, especias, ropa y cerámica. Por eso mismo merece la pena dedicarle una o dos horas, y un poco de conocimiento previo ayuda.
Qué es el Souk El Had
Imagine una pequeña ciudad amurallada dedicada íntegramente al comercio. Dentro de sus muros, el mercado se divide en barrios temáticos: montañas de productos frescos, pirámides de especias y aceitunas, cuero y cerámica, telas y ropa, artículos para el hogar y recuerdos. Es animado, ruidoso y totalmente funcional, y es esa autenticidad la que atrae. Venga por curiosidad más que con una estricta misión de compras y lo disfrutará al máximo.
Días y horarios de apertura
El punto más importante: el Souk El Had está cerrado los lunes. Organícese en consecuencia. Está abierto el resto de la semana, desde media mañana hasta por la noche, y alcanza su máximo esplendor los fines de semana, cuando se instalan el mayor número de comerciantes. Para una visita más tranquila, vaya un día de diario a media mañana; para el gran espectáculo, venga el fin de semana y acepte las multitudes.
Las puertas y las secciones
El mercado está rodeado por un muro perforado por puertas numeradas (las puertas, "portes"); hay más de una docena, y ellas serán su mapa. Cada una desemboca más o menos en el mismo barrio siempre: fíjese por qué puerta ha entrado y elija una puerta de referencia para salir. En el interior, las secciones temáticas hacen que sea fácil orientarse, una vez que asuma que se perderá un poco. Perderse forma parte del juego; simplemente tenga en mente el número de una puerta para encontrar la salida.
Qué comprar
- Especias y productos secos: azafrán, ras el hanout, dátiles, aceitunas y limones confitados, vendidos al peso.
- Aceite de argán. Agadir está en el corazón del país del argán; compre aquí la versión culinaria o cosmética, pero pruebe o compruebe antes de pagar.
- Artesanía: cuero, cerámica, cestos de mimbre, faroles y alfombras bereberes.
- Ropa y telas: chilabas, pañuelos y ropa de uso diario barata en la zona del mercadillo.
Cómo regatear
En las secciones de artesanía, recuerdos y ropa, los precios no son fijos, y la primera cifra suele estar muy por encima del precio real. El ritmo es sencillo: sonría, muestre interés, haga una contraoferta por alrededor de un tercio o la mitad de la cifra inicial, y deténgase en un punto medio si ambos quieren cerrar el trato. Mantenga un tono ligero y afable, prepárese para darse la vuelta (lo que a menudo hace que el precio baje), y nunca se sienta presionado. En las secciones de productos frescos, los precios son más estándar: reserve su energía negociadora para la artesanía.
Precauciones y consejos
Es un mercado acogedor y activo, no una zona peligrosa, pero está abarrotado, así que se aplican las reglas habituales: lleve el bolso cerrado y delante de usted, lleve billetes pequeños para no mostrar una cartera llena, y guarde el teléfono. Lleve dinero en efectivo, casi ningún puesto acepta tarjetas. Tenga cuidado al hacer fotos en las secciones de alimentación; pregunte primero y será bien recibido. Para conocer la ciudad más allá del mercado, vea qué hacer en Agadir.
